Festivales fanzineros en Francia

sábado, 7 de noviembre de 2009

¡Hola a todo el mundo! Hace tiempo que no escribo un artículo en el blog, pero después de contestar las preguntas de Alejandro Rodríguez (de Intercambio de Revistas) sobre los 20 años de la fanzinoteca de Poitiers, me he animado a escribir unas cortas crónicas de dos salones recientes.

JIMI 2009:

En el marco del Festival de Marne, el JIMI (10 de octubre) es una plataforma de exposición de pequeñas casas de discos, organizadores de conciertos, y también de graphzines. Después de encontrarme con uno de sus organizadores en el festival DIYboogie, decidí darle una oportunidad y reservar una mesa para vender ejemplares de Fucus. El día indicado, luego de equivocarme de tren (el festival tuvo lugar en un parque a las afueras de París), pude llegar a unas grandes carpas donde ya empezaban a sonar los conciertos. El área de fanzines estaba situada en un largo pabellón, donde pude reencontrarme con otros editores que ya había entrevistado como Allemane y Anne Van der Linden, y especialmente La Commissure, que estaban instalados en una mesa contigua a la mia. Pasamos el tiempo leyendo, dibujando pegatinas y protegiendo los fanzines del viento, que amenazaba con llevárselos en volandas. Pero finalmente, en vista de que no había mucha gente fuera de las carpas, y mucho menos interesada en los graphzines, levanté el campamento para volver a París, unas tres horas después de haber llegado.

Salon Light #6:

Me presenté el 6 de noviembre en el Point Ephémère (Canal de l'Ourq, Paris) para asistir a la sexta edición del Salon Light, que reune a 57 "microeditores". Pronto resulta evidente que la mayoría de estos editores, a pesar de trabajar en la edición independiente, están muy lejos del mundo del graphzine, y ni hablar de fanzines fotocopiados. Entre las caras conocidas que sí se dedican a los graphzines puedo citar Modele Puisance, Kaugummi Books (y su nueva tirada de photozines "and me"), Éditions L'Imprimante y Bimbo Tower (aunque éstos últimos no trajeron ningún graphzine de su enorme colección). Abundaban, sin embargo, muchas revistas literarias de tiradas minoritarias. Entre ellas, la Bibliothèque Fantastique era la única que ofrecía ejemplares fotocopiados (el resto estaban impresas en offset). Como curiosidad, el precio de cada una de sus publicaciones corresponde al de la impresión, pues todo su catálogo puede ser leído en internet. En conclusión, es un salón interesante, pero sin apenas relación con la edición hecha en casa y a bajo coste.

3 COMENTARIOS:

Miaoriscal dijo...

Ainsss... ¡el incansable Tek! Te echábamos de menos, guapetón.

Anónimo dijo...

Sí, ya era hora de que me pasara por aquí, la temporada fanzinera no promete mucho ahora mismo, pero se hacen cosillas. Hoy pasó por aquí también la Marcha por la Paz, espero que se lo pasaran tod@s muy bien... Saludos!

Gattaca dijo...

¡Hola Tek! La verdad es que para los fanzines apetece más que haga calorcito. De todas formas, allí en Francia parece que se mueve el asunto más que aquí, aunque sean cosas más acotadas, para determinadas publicaciones más exclusivas.

Sigue así de incansable. Un gran abrazo.